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 | Día del Catequísta |
«Catequistas: Discípulos fieles, misioneros audaces»
Este sábado 19 de mayo, durante la Vigilia de la Fiesta de la Ascensión del Señor, se celebrará el día del catequista.
El Director del Departamento de Catequesis del Arzobispado de Santiago, P. José Carraro SDB, dice que Sin catequistas, no hay evangelización y sin Evangelización no hay Iglesia.
“Los catequistas trabajan para despertar, madurar y educar la fe de nuestro pueblo. Ellos se dedican a preparar niños, jóvenes, adultos, matrimonios y personas con discapacidad para recibir los sacramentos y, en definitiva, para seguir a Jesucristo”.
Saludo Mons. Bernardo Bastres F.
Obispo de Punta Arenas, Presidente Comisión Nacional de Catequesis
Apreciados y queridos catequistas:
En mi calidad de Presidente de la Comisión Nacional de Catequesis de la Conferencia Episcopal y en nombre de todos mis hermanos Obispos de Chile, los saludo con especial afecto en este día tan hermoso e importante para cada uno de ustedes.
Son muchas y variadas las razones que tenemos los Obispos para felicitarlos sinceramente y agradecerles a cada uno la valiosa labor evangelizadora que con admirable generosidad están realizando en nuestras comunidades como educadores de la fe.
Los Obispos tenemos clara conciencia de la importancia de vuestra misión y valoramos la calidad y el esfuerzo generoso de ustedes para acompañar a los párrocos en la delicada tarea de formar progresivamente a los nuevos Discípulos y Misioneros del Señor, para que nuestro pueblo chileno en El tenga vida.
Ustedes ocupan un puesto muy importante en la pastoral de nuestra iglesia. Los bendecimos y los animamos a que crezcan cada vez más en santidad de vida y en calidad catequística.
Realmente los necesitamos y los estimulamos a seguir colaborando con el Señor, el Maestro, y sigan anunciando la Buena Nueva a todos los hermanos y hermanas que se acercan a la Iglesia porque tienen hambre de Dios.
El lema que la Comisión Nacional les ha propuesto para orientar la reflexión de este año es especialmente significativo y estimulante: “Discípulos Fieles y Misioneros Audaces”.
Ciertamente, en el último tiempo han reflexionado muchas veces en las comunidades locales el lema de la Quinta Conferencia del Episcopado Latinoamericano, actualmente en desarrollo. Sin embargo en esta ocasión, tan comprometedora para cada uno de ustedes como educadores de la fe, desean reflexionar especialmente las implicancias de ser discípulos fieles y misioneros audaces.
Fidelidad generosa y audacia creativa: dos características importantes que hacen del discípulo un verdadero testigo de Cristo y un misionero valiente y comprometido.
· Un catequista es fiel al Señor cuando acoge con disponibilidad su mensaje y lo vive cada día, a pesar de las múltiples dificultades que pueda encontrar en su vida. Es fiel a la Iglesia que lo envía a evangelizar a sus hermanos y lo hace siempre en unión y comunión con sus pastores y sus hermanos en la fe. Y es fiel a sus hermanos, especialmente a los más pobres, cuando se preocupa de conocerlos, aceptarlos, acogerlos, amarlos con los sentimientos de Jesús y llevarlos respetuosamente al encuentro con el Dios de la vida.
· El catequista es audaz cuando es creativo, cuando busca siempre crecer en la capacidad de llegar al corazón sus hermanos. No se queda estancado y se preocupa de llegar también a los más alejados. Por eso no se acomoda a lo de siempre, sino que imagina siempre nuevas estrategias para que la riqueza del Amor de Dios llegue a todos y todos encuentren en Él plenitud de vida. Por lo tanto, como misionero audaz y entusiasta, sale, se mueve y como Jesús toma la iniciativa y va al encuentro de sus hermanos sin temor y no abandona su misión cuando aparecen situaciones conflictivas y desafiantes. Como San Pablo y como los grandes catequistas de la historia, inventa siempre nuevas manera de llevar la Buena Noticia a todos los hombres de buena voluntad.
Queridos catequistas: deseo que celebren su día con sentimientos de gratitud por la vocación recibida, y juntos a sus párrocos, vuestros primeros catequistas, renueven hoy el compromiso que la Iglesia les ha confiado.
Cuenten siempre con el apoyo, el cariño y la oración de sus Pastores. Para que sean “Discípulos fieles y Misioneros audaces” los encomendamos a la Virgen María, estrella de la Evangelización y les enviamos a todos nuestra bendición.
Mons. Bernardo Bastres F.
Obispo de Punta Arenas, Presidente Comisión Nacional de Catequesis
Reflexión para el Día del Catequista
La fidelidad en los métodos catequísticos
Nos preguntamos qué características debe tener un método catequístico. Nos detendremos ante todo en la ley de la triple fidelidad: el método debe ser fiel a Dios, a la Iglesia y al Hombre [1]
a) Todo Método Catequístico Debe Ser Fiel a Dios
Esta expresión significa varias cosas.
La catequesis debe ser fiel a lo que Dios ha hablado, es decir a la Revelación. Especialmente debe ser fiel a lo que el Padre ha hablado por medio de su Hijo Jesús: “En diversas ocasiones y bajo diferentes formas, Dios habló a nuestros padres, por medio de los profetas, hasta que en estos días, que son los últimos, nos habló a nosotros por medio de su Hijo” (Hb 1,1).
Fidelidad a Dios significa también fidelidad al Espíritu Santo, que trabaja y dialoga con cada uno, en el silencio de su interioridad. El catequista de la fe debe respetar el misterio del diálogo personal, aún cuando tenga la impresión de que no pasa nada.
“El Espíritu es prometido a la Iglesia y a cada fiel como un Maestro interior que, en la intimidad de la conciencia y del corazón, hace comprender lo que se había entendido pero que no se había sido capaz de captar plenamente. ‘El Espíritu Santo desde ahora instruye a los fieles -decía a este respecto san Agustín- según la capacidad espiritual de cada uno. Y él enciende en sus corazones un deseo más vivo en la medida en la que cada uno progresa en esta caridad que hace amar lo que ya conocía y desear lo que todavía no conocía’’. [2]
La fidelidad de la catequesis a la Palabra de Dios significa que ella se nutre de la Biblia y del Evangelio.
Existe también la fidelidad a la pedagogía de Dios: se trata de cómo Dios se comunica con el hombre. Aquí se presentan algunas orientaciones que la educación de la fe tiene para sus métodos, inspiradas en:
La pedagogía del Padre:
· Se acerca a las personas en sus propias condiciones (DCG 139)
· Transforma los acontecimientos cotidianos en lecciones de sabiduría (Ibid.)
· Se adapta a las edades y situaciones de vida (Ibid.)
La pedagogía de Jesús:
· Acoge al otro, especialmente si es pequeño (DCG 140)
· Recurre a todos los medios de comunicación interpersonal, al modo de los profetas (Ibid.)
La pedagogía de la fe:
· La Palabra se manifiesta de modo progresivo (DCG 143)
· Se valora la experiencia comunitaria, la relación interpersonal y el diálogo (Ibid.)
· Busca una síntesis entre adhesión a Dios y a los contenidos (DCG 144)
· Desarrolla todas las dimensiones de la fe: conocimiento, celebración, vida y oración (Ibid.)
· Invita a la entrega integral: inteligencia, voluntad, corazón y memoria (Ibid.)
· Adapta su lenguaje a las distintas condiciones de los oyentes (DCG 146)
· Asume métodos con libertad en tanto no sean contrarios al Evangelio (DCG 148)
· La variedad es exigida por las circunstancias personales de los destinatarios (Ibid.)
· Los métodos realmente catequísticos tienen en cuenta ciertos aspectos propios del contenido catequístico (DCG 149)
· Un buen método es siempre garantía de fidelidad al contenido (Ibid.)
· La comunicación de la fe ocurre, a veces, por vías que no conocemos del todo (DCG 150)
· Hay que atender a la experiencia (preguntas, necesidades) (DCG 152)
· El mensaje se hace inteligible gracias a la experiencia (Ibid.)
· Hay que ayudar a la persona a leer su historia buscando a Dios (Ibid)
. Con la memorización nos acercamos a la memoria de la Iglesia, por lo que no basta una memorización mecánica, sino comprensiva (DCG 154)
· El ser del catequista es el alma de todo método (DCG 156)
· El mismo proceso de salvación exige una participación activa de los destinatarios (DCG 157)
· Hace referencia a la comunidad cristiana como meta, fuente y ambiente para el crecimiento de la fe (DCG 158)
Para sintetizar este punto, podemos leer a Pablo VI, que en Evangelii Nuntiandi dice: “La Iglesia envía a los evangelizadores... a predicar, no a sí mismo o a sus ideas personales, sino a un evangelio del que ni ellos ni la Iglesia son dueños y propietarios absolutos, para disponer de él a su gusto, sino ministros para transmitirlo con suma fidelidad”. [3]
b) Todo Método Catequístico Debe Ser Fiel a La Iglesia
El Documento de Puebla nos explica bien la fidelidad a la Iglesia del catequista de la fe. Todo el que catequiza sabe que:
· La fidelidad a Jesucristo va unida indisolublemente a la fidelidad a la Iglesia;
· Que con su labor edifica continuamente la comunidad;
· Trasmite la imagen de la Iglesia;
· Que debe hacerlo en unión con los Obispos y con la misión de ellos recibida..[4]
La fidelidad a la Iglesia se cultiva a través del estudio de las fuentes eclesiales de la catequesis. Ellas son:
- La Biblia, la Tradición, la Liturgia, el Magisterio, el Testimonio y la Teología. Estas fuentes son se llaman primarias;
- La Creación y los Signos de los tiempos. Éstas son las fuentes secundarias.
Leamos lo que Pablo VI dice en Evangelii Nuntiandi:
“Existe un nexo íntimo entre Cristo, la Iglesia y la evangelización. Mientras dure este tiempo de la Iglesia, es ella la que tiene a su cargo la tarea de evangelizar. Una tarea que no se cumple sin ella, ni mucho menos contra ella.
En verdad, es conveniente recordar esto en un momento como el actual, en que no sin dolor, podemos encontrar personas, que queremos juzgar bien intencionadas, pero que en realidad están desorientadas en su espíritu, las cuales van repitiendo que su aspiración es amar a Cristo, pero sin la Iglesia, escuchar a Cristo pero no a la Iglesia, estar en Cristo pero al margen de la Iglesia.
Lo absurdo de esta dicotomía se muestra con toda claridad en estas palabras del Evangelio: ‘El que a ustedes desecha, a mí me desecha’. ¿Cómo va a ser posible amar a la Iglesia, siendo así que el más hermoso testimonio dado en favor de Cristo es el de san Pablo: ‘Amó a la Iglesia y se entregó a ella?’”[5] .
c) Todo Método Catequístico Debe Ser Fiel al Hombre
El Concilio Vaticano II se preocupó mucho del hombre, especialmente en el documento Gaudium et Spes. En el discurso de clausura del mismo Concilio, Pablo VI se preguntaba:
“¿Se habrá desviado la Iglesia de su objetivo al haber puesto al centro de su reflexión al Hombre?”. Y él mismo contestó: “Desviado no, vuelto sí”.
Y lo explica: porque el hombre es el objeto del amor de Dios y por tanto también de la Iglesia. San Juan dice: “Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su único Hijo” (Jn 3, 16).
Este amor de Dios, de la Iglesia, del catequista de la fe, no es un amor al Hombre abstracto, sino al hombre concreto, al hombre-en-situación.
Dice el Papa Juan Pablo II:
“Aquí se trata (…) del hombre en toda su verdad, en su plena dimensión. No se trata del hombre 'abstracto' sino real, del hombre 'concreto', 'histórico'. Se trata de 'cada' hombre, porque cada uno ha sido comprendido en el misterio de la Redención y con cada uno se ha unido Cristo, para siempre, por medio de este misterio".[6]
Los aspectos que el catequista de la fe tomará en cuenta en su acción para ser fiel al hombre son los siguientes:
- La situación sociológica: la familia, el ambiente, la sociedad;
- La situación sicológica de cada uno;
- La situación religiosa: el nivel de maduración de la fe de cada catequizando.
Estas son algunas coordenadas básicas que brotan de la metodología catequística y que todo catequista de la fe debe tener en cuenta al momento de asumir cualquier método, entre ellos, los activo participativos.
"En realidad, favorecer el encuentro de una persona con Dios, que es tarea del catequista, significa poner en el centro y hacer propia la relación que Dios tiene con la persona y dejarse guiar por Él" [7] .
[ 1] CELAM, Documento de Puebla, nº 994-997.
[ 2] JUAN PABLO II, Catechesi Tradendae, nº 72.
[ 3] PABLO VI, Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandi, nº 15.
[ 4] Cf. CELAM, Puebla nº 995.
[ 5]PABLO VI, Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandi, nº 16.
[ 6] JUAN PABLO II, Encíclica Redemptor Hominis, n° 13.
[ 7] DCG 20
Oración del Catequista
Señor Jesús:
Aquí me tienes para servirte
y colocar a tus pies la labor en que estoy empeñado.
Tú me escogiste para ser catequista,
anunciador de tu Mensaje a los hermanos.
Me siento muy pequeño e ignorante,
soy a menudo inconstante,
pero sé que Tú me necesitas.
Gracias por confiar en mí, pequeño servidor tuyo.
Estoy pronto a cumplir esta hermosa tarea
con sencillez y modestia, amor y fe.
Quiero ser instrumento tuyo
para despertar en muchos hermanos:
cariño por tu persona,
confianza en tus promesas,
deseos de seguirte como discípulo.
Bendice día a día mis esfuerzos;
pon tus palabras en mis labios,
y haz que, en comunión con mis hermanos,
pueda colaborar en extender tu Reino.
María, tu que seguiste siempre con fidelidad
las huellas de tu Hijo,
guíanos por ese mismo camino.
Amén.
PROPUESTAS PARA LA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA
· DÍA DEL CATEQUISTA – 19 de MAYO 2007 ·
El Lema que acompaña esta celebración es :
“Catequistas : Discípulos fieles, misioneros audaces”.
Nuestra mirada siempre ha sido y es que este día sea un reconocimiento a la labor esforzada, valiente y generosa de miles de hombres y mujeres, adultos y jóvenes que desarrollan la hermosa misión de acompañar a sus hermanos, para despertar en algunos, o redescubrir en otros, el germen de la fe, e invitándoles a la conversión.
Para esto hemos sugerido casi como norma una celebración masiva de catequistas junto a su Pastor, sea en forma diocesana, zonal, o como decanatos u otras denominaciones.
Sin embargo, por todo el empeño que tenemos por insertar la catequesis en la pastoral orgánica y fortalecer la misión a veces débil de la comunidad en la transmisión de la fe, y favorecer el desarrollo de la misión del naciente servicio del Coordinador de Catequesis Parroquial, proponemos estas sugerencias para realizar la fiesta de este día a nivel parroquial, pero son de fácil adecuación a una masiva celebración.
ALGUNAS PROPUESTAS PARA ESTE DÍA
1- Colocar un lienzo, pancartas u otros afiches motivadores, con el lema:
“CATEQUISTAS: DISCÍPULOS FIELES, MISIONEROS AUDACES”.
2- La sede Parroquial sea preparada con esmero y evocando un poco la historia catequística de ella. (Sugerimos paneles con fotos de antiguos catequistas, sin olvidar los Párrocos que han pasado por ella). Siendo el Párroco “el catequista de los catequistas”.
Con creatividad ubicar y recordar los catequistas de las Comunidades que conforman la Parroquia.
3- Crear un distintivo parroquial visible que llevarán los catequistas el día de la Celebración, y un signo que identifique lo central de cada Catequesis. Teniendo muy presente la Catequesis de la Infancia y Especial.
4- El señor Obispo sea invitado a celebrar este día en la Catedral o en alguna Parroquia o Comunidad, y para el resto de sus agentes evangelizadores les envíe un “mensaje saludo” que se leerá en la celebración respectiva.
5- Con el aporte de todos realizar algún momento de grata convivencia.
SUGERENCIA PARA LA EUCARISTÍA
RITO PENITENCIAL, éste podría ser entregado a la Catequesis Familiar.
º Un Guía.
Señor, reconocemos que en nuestra mentalidad muchas veces somos enjuiciadores y fariseos, no hemos presentado tu perdón como obra de tu gran amor. Por ello: Perdónanos Señor.
º Un ACN.
Señor, nos has entregado aquello que Tú tanto cuidaste: los niños, hoy queremos pedir tu comprensión y misericordia al mirar nuestro pobre servicio. Perdón Señor por que no te hemos mostrado como el amigo que les ama y cuida siempre. Por nuestro débil testimonio cristiano, perdónanos Señor.
º Un Guía.
Señor, hemos sido poco misioneros en el servicio de la Catequesis, y no hemos llevado tu mensaje a quienes más lo necesitan. Por esto: Perdón Señor.
Cantamos: Hoy, perdóname.
LITURGIA DE LA PALABRA
· Solemne entrada en procesión de la Palabra de Dios.
Breve motivación a prepararse para encontrarse con Dios que viene a nuestra mente y corazón por medio de la acogida y escucha atenta de su Palabra.
--- Acompaña esta procesión dos jóvenes monitores con cirios encendidos.
--- Un catequista varón lleva la Palabra en alto (este catequista sea capaz de proclamar cantando, el gran tesoro que lleva hasta un lugar previamente destinado para ella).
--- Antes de iniciar la procesión, con la Biblia en alto, canta:
“Cantaré eternamente las misericordias del Señor; anunciaré su fidelidad por todas las edades”.
--- Sigue avanzando, se detiene y girando de un lado a otro la Santa Palabra, canta:
“Abre tu jardín ,traigo una buena noticia:
Novedad sin fin, corramos a recibirla.
Ven, levántate”. “Abre tu jardín.”
--- Al llegar a depositar la Palabra en el lugar preparado, hace una tercera aclamación gozosa:
¡Qué misión tan grande es ser apóstol!
seguir al Señor a donde vaya,
anunciar con gozo su Evangelio
y ser para los hombres portadores de su paz”.
Se da inicio a la Liturgia de la Palabra, se hace una breve introducción a este momento y se mantienen los cirios encendidos, después del Evangelio se apagan o se deja uno en el lugar que se ubicó la Biblia.
3. ORACIÓN DE LOS FIELES
· Qué estás se inspiren en las necesidades concretas de cada lugar, teniendo cuenta el lema, el gran acontecimiento de la V Conferencia, la vida y misión de los diferentes catequistas.
Estas sean con participación de a lo menos dos o tres catequesis (nombrarlas).
· Como respuesta de la Asamblea sugerimos :
¡Queremos ser discípulos y misioneros de Cristo!
E N V Í O (obispo, párroco, otro presbítero, diácono...)
Queridos catequistas.
El mundo al que hoy les toca llevar el Evangelio, dista mucho de ser propicio para que éste se enraíce, crezca y de frutos. Los que estamos aquí y muchos más hemos recorrido un largo camino, pero aún queda mucho por andar, mucho que sembrar. Nos queda ponernos confiadamente en las manos de Dios, ahí todo cambia. Siguen surgiendo problemas, pero la fuerza que Dios nos da es muy superior a las dificultades que podamos encontrar, y eso nos motiva e impulsa avanzar por este camino.
Les invitamos a los catequistas a repetir en coro:
“SEÑOR, CONTIGO ES MÁS FÁCIL CAMINAR”
§ SEÑOR:
“CONTIGO, ME TRANSFORMARÉ EN VERDADERO DISCÍPULO Y FERVIENTE MISIONERO”.
“SEÑOR, CONTIGO ES MÁS FÁCIL CAMINAR”
§ SEÑOR,
YO HE ACOGIDO EL DON INMENSO DE LA FE, ME COMPROMETO A CULTIVARLO EN FORMA RESPONSABLE PARA QUE ÉSTE NO SOLO ME ANIME Y SOSTENGA A MÍ, SINO A QUIENES ME RODEAN.
“SEÑOR, CONTIGO ES MÁS FÁCIL CAMINAR”
Les pedimos a los catequistas que inclinen sus cabezas y reciban con fe y alegría esta oración por ellos.
Ven, Espíritu Santo Creador,
a visitar y anidarte en el corazón
de estos tus catequistas.
Llénalos de tu gracia viva y eficaz
para que sean un testimonio cierto y creíble,
que con su palabra y su vida nos
revelen el rostro de Jesús. Amén.
· Celebrante antes de enviarles a seguir sirviendo con alegría les pregunta
Queridos hermanos y hermanas catequistas:
¿Están dispuestos a asumir en su vida y servicio lo nuevo y desafiante que nos ofrezcan las conclusiones de la V Conferencia?
Resp.: Sí, estamos dispuestos.
¿Quieren ser en forma permanente, “Discípulos y Misioneros”?
Resp.: Sí, queremos.
¿Se sienten realmente amados por Dios y su Iglesia?
Resp.: Sí, lo sentimos.
Como Iglesia y en Nombre de Jesucristo les envío a cumplir la hermosa misión de catequistas. Que el Señor les bendiga.
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